Buscar... buscar... buscar... Eludir el estancamiento. Disfrutar el movimiento. Asumir la evolución.
domingo, 31 de marzo de 2013
domingo, 24 de marzo de 2013
Hace no mucho tiempo descubrí conscientemente que disfruto enormemente estar descalza. El hallazgo tuvo lugar en una clase de Danza Contemporánea con un excelente maestro guiando el proceso. De pronto caí en la cuenta de lo placentera que me resulta la experiencia. Sin zapatos, hay un contacto directo con el piso, un diálogo sin envoltura; una valiosa autopercepción, mi cuerpo desprende mayor veracidad y advierto una sensación de libertad.
El momento más glorioso llega en la recta final de la clase, cuando toca saltar, no sé cómo describir lo que siento entonces pero supongo que algo parecido a volar.
Cuando doy con algo que me gusta intento permanecer en dicha zona, aferrándome a tal gozo como si me fuera la vida en ello. Así permanezco estática hasta que otro placer acaricia mi piel. Entonces me emociono por pisar un lugar antes desconocido. En realidad es que descubro al mismo tiempo una parte de mí que no había visto, entonces me siento más completa y me pregunto sorprendida si podré algún día conocerme entera.
miércoles, 20 de marzo de 2013
El declive es evidente. La impotencia carcome. La realidad duele y no puede remediarse. Temor ante ese porvenir que desembocará en ausencia. Desprendimiento irremediable. La situación empuja a la conciencia: el valor del tiempo, la oportunidad de un abrazo, una palabra, un oído atento, el efecto de la risa, la diferencia entre ser y tener, el significado de la vida y de la muerte...
lunes, 18 de marzo de 2013
Hace poco más de una semana, mientras caminaba por una calle del centro de esta ciudad acelerada, escasos minutos después de las nueve de la mañana, vi cómo la gente evacuaba un edificio, la mayoría salía en pijama con la cara desencajada. Una señora pedía desesperada la presencia de los bomberos. La construcción se quemaba. Ví cómo el fuego se expandía. Sentí un vacío inenarrable y un nudo que me impedía el habla. Frente a mí una adolescente lloraba y temblaba sentada en la banqueta, quise acercarme a abrazarla cuando vi que su familia llegaba a ayudarla. Sabiendo que permanecer en ese lugar no revertiría la situación sino sólo me inquietaría más todavía, decidí alejarme. Caminé tan rápido como pude haciendo esfuerzos constantes por no desmayarme.
Cuando conseguí recuperarme, le conté a un familiar lo acontecido sin poder evitar las lágrimas.
El fuego devora...
viernes, 15 de marzo de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
Soy... y quiero ser...
Agotar el potencial. Cantar y bailar. Abrazar, besar, acariciar... Reír y llorar (sin represión). Sentir (hasta el tuétano). ¡Vivir! Eso, vivir... No me basta con existir. Cuando me limito a sobrevivir mi cuerpo se apelmaza y mi corazón se entume porque mi entraña pide vida, vida, vida... ¡Vida!
lunes, 11 de marzo de 2013
Cualquiera puede considerarse o postularse como poseedor de
la verdad obedeciendo a diversos posibles motivos. Por ello, es oportuno
recurrir a la información a través de indagaciones que permitan elaborar un
criterio propio y asumir una opinión ante múltiples declaraciones que se
suscitan en todos los ámbitos en los que incurrimos.
“Duda de todo”, dijo alguna vez René Descartes.
Continuará discutiéndose qué es verdad y qué es mentira. El ser humano seguirá preguntándose,
entre otras cosas, quién es y qué hace aquí. De manera que saldrán nuevas
teorías, surgirán postulados que fortalezcan o desechen los anteriores, pasará
el tiempo, quedará la historia… Y cada
individuo es y será el único responsable de su ideología, con su intransferible derecho a elegir cada creencia que desee adherir o eliminar,
con la mirada que desee y pueda adoptar.
viernes, 8 de marzo de 2013
Es un hecho que su dicción es atropellada. Lo que carece de verdad es que no posea el don de la palabra. Él habla con su cuerpo, es capaz de expresarse con todo su ser logrando una conexión y armonía asombrosa. A través de la danza dice todo lo que necesita.
Lo ideal (afirmamos todos) es formarnos como seres integrales. Sin embargo hay que tener en cuenta que uno es producto de su contexto. Y a mí me parece que él es todo lo que puede ser. ¡Es admirable! Sé de su inmensa timidez que le dificulta, la mayor de las veces, hilar frases con fluidez. Pero basta verlo bailando para ser testigo del vocabulario tan amplio que posee. Cuerpo y mente en movimiento acorde. Un alma que se desborda. Una creatividad fuera de serie.
¡Ole!
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