jueves, 31 de enero de 2013

Infinidad de puertas por abrirse...
La que suele pedir disculpas quiere ceder la palabra. La que cuida el sentir del otro quiere esta vez abrazar su propia alma y acariciarse la cara. La que nunca se enoja quiere estar del otro lado. La que muestra prudencia también se equivoca.
Pienso... Vueltas y vueltas a un mismo asunto. Ya me tengo cansada... Será mejor ir a la cama. Mañana...
"Yo sólo sé que no sé nada", nada...

miércoles, 30 de enero de 2013

Hablar por hablar... Hablar a pesar de no tener qué decir. Hablar para detener el silencio intolerable. Hablar para rechazar ese mutismo que empobrece de manera progresiva hasta lograr la anulación. Hablar para destruir la indiferencia. Hablar obedeciendo a la necesidad de sentirse presente. 
¿Existe otro camino para percibir y manifestar que uno es y está?

Experimento

Quiero experimentar el silencio desde este lugar en el que me encuentro (este piso no es aquel por el que anduve ayer). Esta vez la ausencia de sonido no es producto de una afonía sino de una decisión premeditada. Por supuesto existirán excepciones. Aunque mi justificación es simple no será expuesta en este sitio.
En este momento se inaugura el experimento. Piso el abismo a cambio de evolución.
El silencio tiene múltiples personalidades.

martes, 29 de enero de 2013

Cuando creo tener la mirada despierta, mis ojos desprenden una gasa. Tedio ausente y asombro presente.
Sólo quiero dormir para reponer el cuerpo, la mente y el espíritu.
Me pregunto si es posible despertar por completo. Me temo que no y está bien. La observación y la audición no tienen límites. El aprendizaje no sabe de fronteras. Vivir es una sorpresa continua. La propia verdad es voluble y la ideología mudable.
A veces siento vergüenza al descubrirme ignorante, no obstante experimento cierta satisfacción y agradecimiento al espabilarme.
Claro, a diario se duerme para luego despertar.
Hoy me he equivocado. Lo siento.
¿Acaso la realidad es que se camina en solitario? ¿El bien común es utopía?
Una vez levantada la voz es conveniente sostenerla hasta el final sin que ello prive de guardar silencio para escuchar otras voces o modificar la tesitura en caso necesario. Pero ahogar el grito cuando ya se ha emitido puede ser un desperdicio.
Se abre el telón. Aquí estoy... Siendo lo que soy. Aquí estoy... Feliz de ser. Aquí estoy... Junto con ellos. Mi corazón palpita de emoción.

lunes, 28 de enero de 2013

Con toda mi voz, con todo mi ser: ¡Gracias!

domingo, 27 de enero de 2013

La libertad es exigente.
"Dejar que siguiese adelante aquel error del destino y de los hombres, sin detenerlo, contribuir a él con el silencio, no hacer nada en fin, ¡era hacerlo todo!, ¡era el último rebajamiento de la indignidad hipócrita! ¡Era un crimen bajo, cobarde, miserable, abyecto!"
"Es cierto que el hombre se habla a sí mismo; no existe ningún pensador que no lo haya probado. Las realidades del alma, no por ser invisibles e impalpables, dejan de ser realidades."

martes, 15 de enero de 2013

Suelo preguntarme si realmente soy libre. La respuesta casi siempre es la misma. Pero una vez toqué la libertad y me volví adicta. Por eso bailo.

Tengo ganas de llorar. No, no estoy triste. Es esta vida que me emociona. Es esta vida que pide bailar conmigo. Por favor, quítame de tajo la venda y la cadena. Llévate estos costales que no sirven de nada.
Líbrame del cansancio. Escucha mi corazón que retumbando pide vida, pide danza.
Día tras día se vuelve al camino que promete cada mañana un tesoro dichoso. Pisar esa vereda es lo que más se anhela. Por eso las manos toman con fuerza la confianza que queda, para que no se esfume, para que no se muera. Por eso se inventan historias que acompañan el movimiento, para que el goce no abandone a la persona, para que la dicha se quede a su vera. ¡Paciencia! Se está sembrando el campo. En el momento justo vendrá la cosecha.
Un miedo que parece ir en aumento. Un temor que a veces impulsa y otras se torna en un pánico que paraliza. Sin embargo la esperanza nunca estuvo tan despierta como ahora. Seguro al cabo de un tiempo el temor cede para dar paso a la calma activa. Seguro muy pronto la continua búsqueda revelará grandes descubrimientos. La vida llama, llama, llama...

lunes, 14 de enero de 2013

No es necesario que hables. Ya lo has dicho todo.

domingo, 13 de enero de 2013

Hay romances sefardíes con los que siento unas ganas incontenibles de llorar.
Tú eres la mar
yo soy la arena
yo voy contigo 
donde tú quieras
Me parece errado condicionar una relación (sea cual sea) al ingreso mensual, la talla de ropa, el coeficiente intelectual o la preferencia sexual. El otro día escuché que para relacionarse satisfactoriamente sólo es necesario tener capacidad para amar.
Transcurrió la primer semana de vuelta a la escuela. El regreso ha sido muy agradable. Los reyes magos dejaron un regalo para mí en la Coordinación de Carreras, detalle emocionante que alegró mi jornada. ¡Gracias!
"Eres agua... cuando se ve atrapada siempre busca un nuevo camino para seguir fluyendo."
"La ética no puede esperar a la política"

lunes, 7 de enero de 2013

Me conmueve la vida

Me conmueve la vida. Esta vida tan impredecible, tan sorpresiva. La misma que descubre con fecuencia la vulnerabilidad del ser humano y exhibe la transitoriedad que la compone. Desconocimiento reinante. Camino buscando certezas. ¿Qué aguardará en la próxima esquina? Nadie lo sabe. Cada paso que doy escribe el pasado y dibuja el futuro. Mi corazón late. Este instante... verdad auténtica; presente valioso y determinante.  Valoro la luz de los días; flores, cantos, danza... Una mano que se estira para sostener la mía. Una lágrima sincera. Una sonrisa correspondida. Un viaje compartido. Una coincidencia extraordinaria. Cinco sentidos certificando los milagros. Defiendo la risa; alegría que une, alumbra, fortalece... Simpatizo con la justicia y la verdad. Detesto los tabúes. Lucho por vencer la cobardía. Aunque pudiera parecer lo contrario, no hablo demasiado, soy tímida y cautelosa. ¿Quieres saber quién soy? Mira mi rostro, descubre mi danza.
Me conmueve la vida.

domingo, 6 de enero de 2013

Revolución.
Este es el tiempo para hablar. Quien quiera escuchar, adelante. Quien quiera fingir demencia que lo haga. El tiempo se encargará del equilibrio. 

¡A navegar!

Hora de zarpar. Me embarco con la esperanza de una buena mar. Imposible retroceder; ceder a la ventisca significa alimentar la desesperanza. Abandonar la lucha es un insulto a la vida. Con todo y tiritona rechazo la huida. Mis manos sobre el timón. 
¡A navegar!

martes, 1 de enero de 2013

Ya se ha probado todo, se ha intentado hasta el agotamiento. En lugar de mejoría sucede lo contrario. No queda fuerza ni paciencia. Qué ganas de tirar la toalla, lanzar sandeces, aventar todo lo que está delante... ¡Mierda!
Nuestra ubicación actual es producto de decisiones pasadas.
De pronto aire... que tanta falta hace. ¡Gracias Ovidio!
Yo también cargo una que otra manía. También yo tengo un secreto.

Libreta nueva

Hoy tengo libreta nueva... páginas en blanco.
Ayer, en un acto impulsivo aventé con coraje el cuaderno viejo al bote de basura. Luego, una vez liberada la furia regresé al recipiente en busca de las hojas; ahí estaban, erguidas, como si supieran que pronto llegaría la justicia. Entonces tomé aquel acopio de garabatos y letras, las mire con la respectiva nostalgia que puede suponer volver la vista atrás. Acaricié el papel mientras mis ojos testificaban los distintos colores ahí plasmados... Reconocí dicho material. Procuré un adiós amable. 
¡A estrenar libreta nueva!
Sí, puede haber silencios que hieran más que las palabras.
Cada uno de nuestros actos, cada palabra y cada silencio revela el armazón que nos conforma.
Con frecuencia utilizamos las palabras "bueno" y "malo" para catalogar... Con facilidad emitimos juicios y tendemos a calificar. De tal manera evidenciamos "el cristal con que miramos". Si está claro que todos los ojos son diferentes, no debería extrañar que cada mirada capte ángulos distintos. Con lo cual no hay quien posea el veredicto exacto; cada uno de nosotros se une al sitio que más le simpatiza. ¿Qué está bien y qué está mal? No soy capaz de contestar. Las cosas son. Uno es... y ya está.
Aprecio la maravilla de la convivencia; valoro compartir... La alegría en solitario no tiene sentido y el dolor no compartido pesa demasiado. Sin embargo experimento con frecuencia el deseo de desconectar, de apartarme del ruido y el gentío; constantemente siento la necesidad de refugiarme en la quietud. En esta soledad momentánea y controlada, encuentro un deleite que me fortalece.