Con frecuencia utilizamos las palabras "bueno" y "malo" para catalogar... Con facilidad emitimos juicios y tendemos a calificar. De tal manera evidenciamos "el cristal con que miramos". Si está claro que todos los ojos son diferentes, no debería extrañar que cada mirada capte ángulos distintos. Con lo cual no hay quien posea el veredicto exacto; cada uno de nosotros se une al sitio que más le simpatiza. ¿Qué está bien y qué está mal? No soy capaz de contestar. Las cosas son. Uno es... y ya está.
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