martes, 30 de marzo de 2010
Fluir
Digo fluir y me viene a la mente soltura, respiración, aceptación, ligereza, tranquilidad, confianza, armonía, libertad...
Preguntas
Hay ocasiones en las que después de leer un texto, ver una película, una obra de teatro o cualquier otra manifestación artística, me queda la sensación de haber presenciado algo tan profundo que no puedo alcanzar a comprender en su totalidad y entonces me dan ganas de indagar, de escuchar voces que resuelvan mi incógnita, de ampliar mis nociones.
Cuando era niña y algo no entendía a pesar de habérseme explicado, más de un adulto me decía que al crecer lo comprendería, y hoy que los años han dejado atrás a la niñez e incluso a la adolescencia, me visitan todavía más dudas, entonces me pregunto con cierta burla ¿cuándo entenderé?, ¿será cuando pase mayor tiempo?, ¿será cuando observe, escuche, sienta y viva más? Será lo que tenga que ser y mientras tanto me sigo preguntando.
Cuando era niña y algo no entendía a pesar de habérseme explicado, más de un adulto me decía que al crecer lo comprendería, y hoy que los años han dejado atrás a la niñez e incluso a la adolescencia, me visitan todavía más dudas, entonces me pregunto con cierta burla ¿cuándo entenderé?, ¿será cuando pase mayor tiempo?, ¿será cuando observe, escuche, sienta y viva más? Será lo que tenga que ser y mientras tanto me sigo preguntando.
domingo, 21 de marzo de 2010
Estás conmigo
Estoy imaginando que estás enfrente mío... te me quedas viendo, me sonríes, me acaricias la cara, me conoces tan bien que sabes perfectamente que algo me inquieta aunque no te lo diga, entonces me abrazas fuerte, estás presente, ninguno de los dos hemos pronunciado palabra, no hace falta, nos leemos la mirada, tú contemplas a tu princesa, yo disfruto tu presencia.
martes, 16 de marzo de 2010
A veces...
A veces tiene el heroico sueño de ser la voz de los que la han perdido, luego despierta y se conforma con lograr recuperar la suya.
lunes, 15 de marzo de 2010
Lo que una comparación desprendió
No me gustan las comparaciones que se hacen con las personas, me parecen limitantes, algunas veces son útiles, lo acepto pero... permítaseme exponer mi argumento:
Cada persona es única y tiene su propio tiempo, su propio proceso, cada quien llega hasta donde quiere o hasta donde puede, sí, digo puede porque las circunstancias a veces se tornan adversas y el camino a seguir se vuelve confuso y disparejo. Cada uno de nosotros tenemos nuestra historia impregnada en el cuerpo y en el alma y por más que ésta se cuente con exquisito detalle no habrá quien pueda experimentarla como lo hicimos nosotros, puede haber, eso sí, empatía, identificación, pero uno siente como sólo puede sentir uno, aunque claro, puede mirar de manera muy similar a como mira el que está al lado. El ambiente, la educación, la economía... no es igual para todos. Aunque sí creo que el sol viene siempre después de la noche alumbrando todo y si uno no puede percibir esa luz entonces es conveniente cambiar el lugar desde donde se observa, pero este cambio no suele ser sencillo. Uy, estoy divagando y a mi cabeza llegan varias ideas que quieren ser expulsadas. Proseguiré y que esta publicación vaya hasta dónde quiera. Comparaciones... "Yo a tu edad ya había hecho dos carreras", "Mi hijo es tan enojón como el padre", "Tu hermana menor es más responsable que tú", "Baila con tal duende como el de Sara Baras", "Plácido canta mejor que Carreras"...
Fui a consultar el diccionario, él afirma que comparar es examinar dos o más cosas para descubrir sus relaciones, diferencias o semejanzas. He aquí un punto clave del asunto, se compara para recalcar similitudes y/o desigualdades; es a partir de las primeras que podemos identificarnos con un ser humano, sentir esa empatía que invita a compartir un trozo de nuestra vida; y gracias a las desigualdades es que podemos complementarnos, enriquecernos, reafirmar nuestra individualidad y autenticidad. Bueno, contrario a lo que esperaba mis ideas se han apaciguado, será que ya estoy tan cansada como Ana Gabriela Guevara después de haber corrido en nuestra representación.
Cada persona es única y tiene su propio tiempo, su propio proceso, cada quien llega hasta donde quiere o hasta donde puede, sí, digo puede porque las circunstancias a veces se tornan adversas y el camino a seguir se vuelve confuso y disparejo. Cada uno de nosotros tenemos nuestra historia impregnada en el cuerpo y en el alma y por más que ésta se cuente con exquisito detalle no habrá quien pueda experimentarla como lo hicimos nosotros, puede haber, eso sí, empatía, identificación, pero uno siente como sólo puede sentir uno, aunque claro, puede mirar de manera muy similar a como mira el que está al lado. El ambiente, la educación, la economía... no es igual para todos. Aunque sí creo que el sol viene siempre después de la noche alumbrando todo y si uno no puede percibir esa luz entonces es conveniente cambiar el lugar desde donde se observa, pero este cambio no suele ser sencillo. Uy, estoy divagando y a mi cabeza llegan varias ideas que quieren ser expulsadas. Proseguiré y que esta publicación vaya hasta dónde quiera. Comparaciones... "Yo a tu edad ya había hecho dos carreras", "Mi hijo es tan enojón como el padre", "Tu hermana menor es más responsable que tú", "Baila con tal duende como el de Sara Baras", "Plácido canta mejor que Carreras"...
Fui a consultar el diccionario, él afirma que comparar es examinar dos o más cosas para descubrir sus relaciones, diferencias o semejanzas. He aquí un punto clave del asunto, se compara para recalcar similitudes y/o desigualdades; es a partir de las primeras que podemos identificarnos con un ser humano, sentir esa empatía que invita a compartir un trozo de nuestra vida; y gracias a las desigualdades es que podemos complementarnos, enriquecernos, reafirmar nuestra individualidad y autenticidad. Bueno, contrario a lo que esperaba mis ideas se han apaciguado, será que ya estoy tan cansada como Ana Gabriela Guevara después de haber corrido en nuestra representación.
Un día en medio del mar
Hace ya varios días que me escapé al mar, me regaló tal claridad que me dejó estremecida, gracias a una moto de agua dejé atrás la playa y con ella el barullo, experimenté esa libertad tan peculiar, me relajé, me permití disfrutar, ese día el mar me regaló una sensación difícil de explicar pero sé que hay cosas que deben cambiar.
Me encanta el mar... me impresiona, me inspira... su sonido, su apariencia de infinitud, de posibilidad; su combinación de coraje y tranquilidad. Realmente es espectacular y yo... yo soy María del Mar.
Me encanta el mar... me impresiona, me inspira... su sonido, su apariencia de infinitud, de posibilidad; su combinación de coraje y tranquilidad. Realmente es espectacular y yo... yo soy María del Mar.
viernes, 12 de marzo de 2010
Redes
Las redes sociales hace ya tiempo que se apoderaron de mi vida privada, lo vi y lo permití. Abrí esa puerta y dejé que quien fuera se asomase dentro de ella. Quizá tuve y tenga ganas de extenderme, de estar y de ser. Pero yo estoy compuesta de varias puertas, cualquiera puede tocar pero no todos logran entrar.
martes, 9 de marzo de 2010
Te quiero
Tú sabes que te quiero, me delata mi cuerpo, mis ojos hablan de ello.
Un día de estos acudiré a tu encuentro, con palabras te diré lo que siento. Hoy no me atrevo, quizá no sea el momento. Pido que mañana todavía esté a tiempo.
Un día de estos acudiré a tu encuentro, con palabras te diré lo que siento. Hoy no me atrevo, quizá no sea el momento. Pido que mañana todavía esté a tiempo.
Cada quien tiene su herencia
La entrada anterior me dejó pensando. Me ha venido a la mente una canción de Serrat en la que habla precisamente de lo que se hereda a los hijos, y como en mi blog no sufro por falta de espacio, pues la copio entera ahora mismo:
Esos locos bajitos
A menudo los hijos se nos parecen,
asi nos dan la primera satisfacción;
esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, hay que domesticar.
Niño, deja ya de joder con la pelota.
Que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos para dormir.
Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocacion.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada y en cada cancion.
Niño, deja ya de joder con la pelota.
Que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un dia nos digan adios.
Ahora mis preguntas son:
¿Cómo se rompe con estas herencias y se encuentra la verdadera esencia? ¿En qué momento forma uno sus propias creencias y se libra de las ajenas? ¿De qué manera se deshace uno de las cargas negativas y conserva las aportaciones positivas? ¿Qué tiene que suceder para que uno se de cuenta quién es y qué es lo que en verdad desea?
Buscaré respuestas. Lo que sí creo en este momento es que ser madre/padre ha de ser una maravillosa y ardua experiencia.
Esos locos bajitos
A menudo los hijos se nos parecen,
asi nos dan la primera satisfacción;
esos que se menean con nuestros gestos,
echando mano a cuanto hay a su alrededor.
Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres
y a los que, por su bien, hay que domesticar.
Niño, deja ya de joder con la pelota.
Que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos para dormir.
Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocacion.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada y en cada cancion.
Niño, deja ya de joder con la pelota.
Que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos, que se equivoquen,
que crezcan y que un dia nos digan adios.
Ahora mis preguntas son:
¿Cómo se rompe con estas herencias y se encuentra la verdadera esencia? ¿En qué momento forma uno sus propias creencias y se libra de las ajenas? ¿De qué manera se deshace uno de las cargas negativas y conserva las aportaciones positivas? ¿Qué tiene que suceder para que uno se de cuenta quién es y qué es lo que en verdad desea?
Buscaré respuestas. Lo que sí creo en este momento es que ser madre/padre ha de ser una maravillosa y ardua experiencia.
¿Herencia o convivencia?
Me da mucha risa cuando de repente me sorprendo diciendo alguna frase o actuando como lo han hecho mis padres. Así mismo sonrío cuando me dicen que mis gestos son iguales a los de mi madre. No sé si en mi caso es herencia o fruto de la convivencia pero en el fondo, me alegra, es una manera de percibirlos cerca, de sentir pertenencia.
Se extraña...
Seguramente en este momento infinidad de personas estén extrañando. Se extraña lo que no se tiene y se quiere, se extraña lo que ha dejado un vacío que no puede ser sustituido, se extraña a lo que ha sido parte importante del recorrido y de pronto por lo que sea ha desaparecido. La ausencia puede ser pasajera o eterna pero igual quema. Se extraña porque se está vivo y eso conlleva encuentros y extravíos.
viernes, 5 de marzo de 2010
Reserva, prudencia, discreción...
Reserva, prudencia, discreción... a veces agradezco poseerlas y otras tantas me canso de verme envuelta entre ellas y lidiar con ese "hubiera" porque el ayer se me fue y mañana no sé.
Reserva, prudencia, discreción... puede que hoy jueguen a favor y mañana en contra. ¿Será que hay detrás un miedo? Lo siento, por ahora me ausento, debo indagar más al respecto.
Si alguien tiene una respuesta no dude en exponerla, seguramente varias miradas nos regalarán una visión más clara.
Reserva, prudencia, discreción... puede que hoy jueguen a favor y mañana en contra. ¿Será que hay detrás un miedo? Lo siento, por ahora me ausento, debo indagar más al respecto.
Si alguien tiene una respuesta no dude en exponerla, seguramente varias miradas nos regalarán una visión más clara.
jueves, 4 de marzo de 2010
Liberación
Ayer comprendí que sentir vergüenza además de doloroso es agotador. ¿Que si tengo alguna recomendación? Sí, la liberación.
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