martes, 27 de noviembre de 2012

Hoy, el arquitecto me dio una gran lección. "No todo es baile" fue lo último que pronunció antes de salir de este lugar. Hoy, él me acercó a la meditación. 
Pienso que nadie es indispensable en ningún lado. La vida sigue ante cualquier circunstancia, esté quien esté y falte quien falte. 
Intento vivir... Pretendo abrazar a la vida con la misma fuerza con la que ella me abraza a mí. 

Volver. Luego recomenzar.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Vistazo autorizado

No me gusta el yoghurt con grumos ni el olor a cigarro. No me contenta hacer fila en el banco. Prefiero el cereal con pasas al de almendras. Me gusta manejar y mientras lo hago escuchar la música de mi preferencia. Acostumbro anotarlo todo porque no me fío de mi memoria. Me agrada abrir las cortinas en la mañana y sentir que el aire entra por las ventanas. Evito los lugares encerrados y las aglomeraciones. Frecuento las cafeterías, consumo café descafeinado porque el normal me hace daño. Soy adicta a las galletas. Me fastidian las prohibiciones, las burlas, los prejuicios y las críticas destructivas. Me sonrojo con la misma facilidad con la que suelto una carcajada. La rutina predecible e inalterable me hostiga. Disfruto los abrazos. Encuentro la comodidad en los pants guangos y los tenis amplios. Adoro las fotos. La Navidad me pone nostálgica. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Quizá tenga que pasar mucho tiempo para que el yugo desaparezca. Tal vez se requieran varios años para que volver al mismo punto no sea necesario. ¿O acaso el amenazante retorno será eterno? Se desconoce la respuesta. Con lo cual es preciso disfrutar la rosa con todo y sus espinas. 

León Felipe
Pie para el niño de Vallecas, de Velázquez

Bacía, Yelmo, Halo. 
Este es el orden, Sancho. 
De aquí no se va nadie. 
Mientras esta cabeza rota 
del Niño de Vallecas exista, 
de aquí no se va nadie. Nadie. 
Ni el místico ni el suicida. 
Antes hay que deshacer este entuerto, 
antes hay que resolver este enigma.
Y hay que resolverlo entre todos, 
y hay que resolverlo sin cobardía, 
sin huir 
con unas alas de percalina 
o haciendo un agujero
en la tarima. 
De aquí no se va nadie. Nadie. 
Ni el místico ni el suicida. 
Y es inútil,
inútil toda huida
(ni por abajo 
ni por arriba). 
Se vuelve siempre. Siempre. 
Hasta que un día (¡un buen día!) 
el yelmo de Mambrino 
—halo ya, no yelmo ni bacía— 
se acomode a las sienes de Sancho 
y a las tuyas y a las mías 
como pintiparado, 
como hecho a la medida. 
Entonces nos iremos todos 
por las bambalinas. 
Tú, y yo, y Sancho, y el Niño de Vallecas,
y el místico, y el suicida.
Sin intención de presumir declaro que encuentro placer de manera recurrente. Por ello agradezco a mis cinco sentidos.
¡Celebro la vida! En dicho festejo hago manifiesta mi cursilería. No me conformo con la mera existencia. Intento vivir... Decir lo que siento. Hacer lo que quiero. Cambiar el trayecto. Mantener un sueño. 
Intento vivir...


Presente evidente

La vida es mudable y de carácter efímero. El ser humano suele hacer planes. Es costumbre programar el porvenir para reducir la incertidumbre del futuro desconocido. Sin embargo el cosmos también planifica sin entregarnos anticipadamente la agenda. Basta un instante para que todo cambie. 
Lo evidente es el presente; único momento en el que cabe la acción.

Me saltan los recuerdos... La memoria más nítida es la de aquel día en el que, a mis nueve años, me tomaste de la mano mientras caminábamos por el pasillo de la escuela... De ahí un gesto que agradezco.
¡Hasta siempre Mónica!

lunes, 12 de noviembre de 2012

Un agradecimiento sincero para cada una de las personas que hicieron posible el "Día Cultural Nellie", aquellas que se unieron al esfuerzo con apertura, disposición y solidaridad. Gracias a Memo por su entrega y maravillosos diseños. Gracias a los patrocinadores por creer y estar presentes... Gracias profundas al maravilloso equipo matriz que formamos: Angie, Carmy, Al, Mel, Carlos, Juan, Cristian, Eli; gracias por tanto trabajo, compromiso, entusiasmo, amor... Gracias a nuestra guía irremplazable Carmen Ochoa cuya directriz y compañía durante toda la aventura resultó esencial. ¡Lo logramos! Gran experiencia la que vivimos...
"A donde yo no hago falta no me entretengo"
"Dos cabezas piensan más que una." "La unión hace la fuerza." Maravilloso equipo el que formamos. Guía extraordinaria la que tuvimos, cuya presencia fortaleció y despertó al grupo conduciéndolo a extraordinario puerto. Trabajo, compromiso, disciplina, amor... ¡Lo logramos! Emoción y satisfacción profunda.
Corazón... Corazón contento. Corazón... Ventrículo. Corazón... Aurícula. Corazón... Corazón que late. Corazón...

jueves, 8 de noviembre de 2012

Menudas lecciones las de la maestra Olinka. El otro día en su clase pensé que no podría contener las lágrimas; no era precisamente tristeza lo que experimentaba, aquella era una conmoción intensa... Palabras contundentes que no solapan pero despiertan, y de paso abrazan.
Hoy recibí un mensaje hermoso en la mañana... ¡Gracias!
El ser humano posee una capacidad impresionante para sobreponerse ante las dificultades. En realidad se tiene más fortaleza de la que se cree.
Aquella cobija azul es portadora de una gran historia... Valor y refugio. Libertad y cárcel.
Estoy bien. Es sólo que estoy viviendo un momento de catarsis.

Mi palabra

Hay ocasiones en las que siento una necesidad imperante de hablar y manifestarme, entonces me armo de valor y a veces sucede que cuando empiezo a expresarme una extraña emoción me invade dificultándome en gran medida la emisión de cada palabra. Justo ayer experimenté lo narrado. Después de una hermosa dinámica introspectiva tuve el impulso demandante de romper mi silencio. Hablé... aun dudando si aquel era el lugar y el momento oportuno para hacerlo, y una vez dado el paso algo me detuvo y contuve la totalidad del mensaje, como cuando uno está a punto de lanzarse de un tobogán y de pronto se arrepiente y desciende. Entonces titubeé, mostré torpemente sólo una parte de la imagen y comprendí que bailar es la mejor manera que tengo de satisfacer la necesidad de declaración. Cuando bailo queda expuesta la totalidad de mi persona. En este momento, me resulta imposible otro camino, además de incómodo e inseguro.

De la noche... el día.
Mis piernas están fuertes. Pueden sostenerme. En esta ocasión no basta un paso. Es necesario el salto.
Admiro a todo aquel que lucha por romper sus propios límites, a quien es capaz de percibir el propio estancamiento y hacer algo al respecto, evitando así la pereza, la desidia y el conformismo. Y es que la vida es abundancia. ¿Por qué no estrujarla?
Quizá en la profundidad del mar  hallemos las estrellas, los colores, los tesoros...
Un día llegarás. Y de inmediato reconoceré tu rostro. Mientras tanto vivo...

domingo, 4 de noviembre de 2012

La vida no cabe en el aula. A la intemperie...
Mi vida como la mar...
¿Técnica? No me resulta natural pensar en ella.
Quizá lo que sucede es más simple de lo que parece.
La vida contiene mieles y hieles. Es necesario atravesar y asumir ambos estados.
Mis pies están sintiendo la textura de la tierra...
La autonomía va ganando terreno. Uno de los síntomas es percibir la distancia con ciertos patrones y creencias que no me pertenecen. A veces me siento tan ajena a ellos... lo cual no significa que denigre el lazo. Valoro mi estirpe.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Un día de estos me levantaré de madrugada y me dirigiré a la montaña a observar el amanecer.

En automático

Existen personalidades que son producto, casi en su totalidad, del exterior; es decir, que su comportamiento responde en gran medida a la voz ajena. Hay respuestas automáticas y foráneas que distorsionan el rostro. El carácter puede ser maleable. Desde muy temprano se aprende lo que en apariencia facilita la supervivencia. Con lo cual me pregunto si en tal caso existe la autenticidad.
Aclaro que la presente declaración no es en absoluto una sentencia, mi historial no está libre de manchas por lo que procuro evitar juzgar a los demás. El otro funge como espejo. El cuerpo que tengo enfrente puede ser el mío.

Volver no significa retroceder, tornar es dar continuidad al tránsito. La historia se escribe a cada segundo. Imposible detener la taquigrafía, incluso cuando aparentemente no se da ni un paso o se regresa al lugar del que alguna vez se emprendió la partida.