jueves, 26 de abril de 2012

Desde el túnel


No todo puede hallarse en la superficie. Hoy escribo este ensayo desde la profundidad del pozo, y aunque según mi umbral es demasiado oscuro, mantengo el firme deseo de despertar… Desde hace mucho tiempo vivo un constante retorno, como aquel extranjero loco que vuelve a recargarse sobre la misma piedra, y en cada vuelta se desprende una capa de mi cuerpo, que así como duele libera.
La vida constantemente solicita la interrupción de la ceguera, petición a veces serena, a veces violenta. Yo no quiero que el miedo me haga perder la vida, por eso he bajado hasta el fondo… y es verdad, alguien aguardaba ya con un pañuelo.
Y aquí, sumergida, he podido palpar hasta diferenciar un vestuario de un disfraz, cada trozo de tela que se me va extrayendo descubre mi vulnerabilidad, y aunque de inicio la desnudez me sabe amarga, mi respiración va siendo cada vez más profunda. Mi energía desea cambiar el rumbo, enfocarse en el presente y “estar”, porque se siente exhausta  de tanto guardar, las vergüenzas ya le son obsoletas, quiere tirarlas por la ventana para echarse a volar… Y en esa ligereza sentir un aire de libertad.
A base de mirar las ausencias comprendo la diferencia, al ir tirando lo que no soy, voy encontrando mi rostro. Descubro la cúspide de la liberación cuando una voz interna grita “perdón”, entonces la cima me atemoriza, pienso en el peso que tiene para mí en este momento la palabra tiempo, sin embargo me sitúo frente aquella vocesita y entre una multitud de lágrimas la abrazo con fuerza mientras pienso que el tiempo baila formando una ronda imparable, y con cada repetición exhala cierto grado de purificación. Cada pisada parece la misma, sin embargo la huella es distinta.
A partir del “yo” voy comprendiendo el “nosotros”, la palabra folklor va cobrando sentido y con éste alivio. Folklor poderoso, cómo quieren que quepas en un libro cuando guardas en tus entrañas a pueblos enteros y recoges cada una de sus manifestaciones en grupo producto de un mismo sentir y vivir compartido. Asocio lo anterior con un rompecabezas en el que cada pieza es de vital importancia para componer el todo, cuando los fragmentos se unen se hace evidente la palabra. Folklore, te fortalece ese andar incansable que recoge lo nuevo, la continuidad es tu fuente de vigor; jamás te rindas, no pienses siquiera en detener tu marcha, sigue mirando hacia adelante manteniendo conciencia de lo que va quedando atrás a cada paso, de lo contrario a dónde iremos a refugiarnos.
El agua del río no puede frenarse… fluir es necesario si lo que se quiere es seguir andando. Y en esta búsqueda exhaustiva es preciso tomar decisiones, que por sí solas llevan implícitas las renuncias pero es forzoso atravesar la pérdida y dar espacio al duelo como único camino para volver al centro. El cuerpo es sabio y pide lugar para nuevas vivencias.
Una de estas elecciones de las que hablo anteriormente es la danza, porque hay quien afirma que no se compagina con lo que necesito, entonces renuncio a ciertas necesidades creadas para abrazar a este quehacer que me tiene enamorada, con la auto consigna de buscar constantemente la verdad que alberga el alma, rechazando todo afán de pertenecer a lugares ajenos, desechando con frecuencia los pesos que no sirven de nada, porque quiero andar ligera para bailar sin fronteras. La repetición afinará mi técnica y agudizará mi vista. Mis movimientos responderán a mis adentros, ya no serán producto de saciar vacíos míos ni dar gustos a externos.  El aplauso más importante provendrá de mí misma, aceptando frente al espejo que soy ésta, que el de alado piense lo que quiera. La luz del escenario es efímera, la verdad perdura. Ya estoy cansada de la cobardía, esos arrebatos que voy teniendo de valentía me están provocando adicción.
 Así que hoy para mí la danza es búsqueda, exploración de mí misma, investigación de mi folklore. Vivir implica un riesgo. Quiero correrlo.
Por estos lares narrados camino actualmente, luchando cada día por que el dicho se torne en hecho. Estoy convencida de que el paso por la oscuridad orilla a valorar y apreciar hasta la médula los colores del alba. Dicho lo anterior suspiro, le sonrío a la noche agradecida mientras saco de mi mochila aquello que ya no necesito. Estoy lista.
Seguramente mañana, cuando amanezca, me sorprenderá la frescura y el aroma de las flores… y la voz de Nora Luca deleitará mis sentidos con ese timbre glorioso que entona una canción hermosa.

miércoles, 25 de abril de 2012

Fluir... El agua del río no puede frenarse...

sábado, 21 de abril de 2012

Necesito un espacio para acomodar tanta información surgida de los últimos días...
Me quedo con la danza. Gracias.
Acabo de comprender algo... y no sé cómo explicarlo, haré el intento. La cuestión es la siguiente: a veces las lágrimas no sólo son señal de lamento, pueden significar también liberación (cura). Porque cuando existe un dolor profundo hay ojos que no pueden emitir ni una sola gota. Sin embargo, es posible que por una u otra causa, al cabo de cierto tiempo, la pena disminuya y pueda ser expulsada, entonces las lágrimas emanan... y así un espacio se libera para dar cabida a sensaciones nuevas.
El futuro tiene muchos nombres.

jueves, 19 de abril de 2012

Sin sentido (aparente)

Aquí y ahora. Mirar. Danza. "¿Cuánto tiempo más piensas invertirle? Lo que haces no concuerda con lo que necesitas". Decisión. Renuncia. Pérdida. No quiero. Silencio. Consultorio. Miércoles. Búsqueda. Salida. Luz. Danza. Docencia. Historia. Aburrición. Creación. Ritmo. Lento. Rápido. Enfoque. Brazos. Piernas. Torso. Cabeza. Cuerpo. Mente. Conciencia. Pienso. Cansancio. Duermo. Despierto...

martes, 17 de abril de 2012

Continuemos, sigamos caminando... Junto contigo aprendo, mientras exploras yo también lo hago. Me dejas pensando... busco la manera de dejarte algo y en esa búsqueda voy encontrando... En este momento desecho esa intención limitante (justo lo que repudio que hagan conmigo) de imponer una estúpida y rígida disciplina, porque aquella voz ajena (que desprendió una gasa de mis ojos) tiene razón, no es necesario y no es productivo. No quiero darte lo que yo voy esquivando. Comprenderás por eso que no puedo prometer un premio, mucho menos restringirlo a uno sólo de ustedes, porque mi visión no alcanza a abarcar todos los ángulos y siempre algo se escapa... evito la exclusión, rechazo alimentar vacíos, mejor intentaré fomentar el amor, la igualdad, la libertad, la confianza... Deseo que me creas que el sol nos pertenece a todos, lucha siempre por verlo. Y por supuesto que anhelo que conozcas la danza, tu danza...
Demasiada reflexión la del día de hoy... qué gusto. Por eso valoro enormemente esos momentos en los que uno tiene oportunidad de escuchar distintas voces, porque a veces uno canta una sola canción (existiendo muchas más...), porque la mirada de otro tiene un ángulo distinto que complementa, desempolva, sustituye o confirma la propia.

lunes, 16 de abril de 2012

Silencio María del Mar... La fuga está cesando. Es tiempo de escuchar (te)... y de observar (te)... y de sentir (te)... Silencio María del Mar... Ya habrá ocasión para hablar... en el momento justo.

sábado, 14 de abril de 2012

En los últimos días he comprendido que el antídoto no es escapar. La cura está en observar...
Cumpleaños de mi padre... besos esparcidos por los aires.

República querida

Hoy una bandera celebra mientras se ondea con firmeza; un estandarte de tres colores (rojo, amarillo y morado) como pregón de libertad; emblema de paz, igualdad, justicia y fraternidad.
Ésta, que recuerda hoy y siempre a todos aquellos que lucharon por ella, nos dice que ante la manifestación de la vida rechacemos la cobardía aunque el miedo se sienta. Hay que dar continuidad a la lucha, combatir desde la paz es el mejor honor que podemos dar a los ancestros, a ellos... con quienes existe un lazo que puede ser de sangre, de ideales, de sentimiento... cordón de afinidad. Que la voz se manifieste mediante el oficio y prolongue el ideario tan preciado.



domingo, 8 de abril de 2012

Caja de Pandora

Últimamente hay ocasiones en las que me percibo insólita, ajena; como si ésta (la misma que escribe ahora) no fuera yo, padeciendo unos ataques repentinos de ira o envidia o amargura o llanto. Supongo que es normal dado que se ha abierto la caja de Pandora. Lo que me preocupa (aunque no quiera) es lo que me rodea, o sea, las personas cercanas, que no tienen la culpa de mi osadía y que están acostumbradas a una inmutable sonrisa. Si pudiera (claro que puedo) pediría al universo que se me tenga paciencia, que sin necesidad de revelar a todos ellos mi momento se me comprenda y de paso que se me abrace, pa seguir sobrellevando el trance, pa encontrar el resplandor que tanto anhelo.

Atravesando el túnel

Últimamente trabajo por hallar la levedad, dicho más claramente, me estoy ocupando de romper ideas obsoletas, de desbaratar las prisiones del apego, de entender y aceptar acciones del momento como consecuencia de un pasado inalterable. Porque estoy pisando el túnel y la salida exige realizar lo anterior. No es precisamente por valentía, o tal vez sí. Pero más bien afirmo que es una necesidad actual. Ya van varios días de inmersión (quizá falten unos cuantos más) alternando la entereza con la fragilidad, la alegría con la tristeza, la esperanza con el cansancio. Sin embargo sigo buscando las piezas del todo, porque el alba da continuidad a la noche (afortunadamente de manera irremediable) como constancia de un proceso en el que todos estamos inmiscuidos, siendo el hecho testimonio del acontecer del tiempo como sinónimo de suma y avance. Cuando amanezca me sorprenderá el color de los paisajes, la frescura y el aroma de las flores... Y entonces estaré lista... para volar... para amar...

Autoconsigna

Autoconsigna dancística del momento (dadas las circunstancias): mirar hacia adentro, contactar con la verdad. Evitar la banalidad y la apariencia (ahorita repudio la forma) en la que he encajado durante los últimos tiempos. Fuera los espejos (sólo por un tiempo), que voy buscando mis alas (no se ven, se sienten). La libertad es mi anhelo, que se suelten las cadenas y se desplomen los apegos, pues quiero andar liviana para bailar sin fronteras.

jueves, 5 de abril de 2012

Sepan ustedes que una de las cosas que me complace demasiado es cantar. Frecuentemente estoy tarareando. Pero siempre de manera informal y espontánea porque si se trata de canturrear formalmente frente a una o más personas muero de susto y vergüenza.

De guasa

Cómo hemos reído hoy mi madre y yo, es que de repente tiene cada ocurrencia... y cada vez que recordamos nuestras bobadas (sin ánimo ofensivo) pues volvemos a reírlas.
Hace poco le platiqué sobre un laboratorio docente próximo a realizarse, en el que podré experimentar dar clases a niños de 10 y 11 años, a los cuales ya pude observar brevemente dándome cuenta de que el grupo de 28 infantes es bastante pícaro e inquieto. Y hoy se le ocurrió a mi mamá preguntarme: "¿Y ya sabes bien qué les vas a enseñar a esos villanos?". De inmediato solté la carcajada sin poder contestarle. Por supuesto que su interrogante fue lanzada desde la guasa sin intención de agravio.
Y así muchas más anécdotas dignas de risotadas...

Goma de mascar (alias chicle)

Me fascina mascar chicle, sobretodo de sabores frescos como menta y hierbabuena. Hace poco tuve un ataque de risa (compartido con otras personas que presenciaron el momento) cuando una amiga me dijo muy seria en la escuela: "Oye Mar, ¿como que eres adicta a los chicles no?". Pues, antes de tal denuncia no me había sentido drogadicta pero considerando que casi nunca falta en mi bolsa un paquete de goma de mascar (dicho finamente) y que suelo ingresar a mi boca por lo menos uno de éstos al día seguramente tiene razón mi compañera. De cualquier manera pondré a prueba tal afirmación sometiéndome a la abstinencia. Si logro sobrevivir 7 días privada de tal vicio habré comprobado que sólo se trata de un sano deleite.

Hoy ha sido un día muy grato. Me levanté temprano, desayuné y platiqué con una queridísima amiga, disfruté enormemente un paseo en bicicleta, caminé en medio de los árboles, me reuní con mi madre, comí palomitas de caramelo a media tarde, leí varias páginas de un libro y pensé...

martes, 3 de abril de 2012

Creíste que era sólo una cara amable y risueña, una persona (aparentemente) frágil y mimada, tímida y callada. Pero soy más que eso... afortunadamente.
Es verdad, no todo puede hallarse en la superficie, a veces algo o alguien (incluso uno mismo guiado por el hartazgo) te empuja hasta sumergirte al suelo más profundo. Entonces uno comprende que puede empezar de nuevo y armar el rompecabezas lo más preciso y nítido posible. ¿Cómo se escuchará el zapateado una vez pisado el pozo? ¿Cómo se vive la danza durante y después de la oscuridad?