Últimamente trabajo por hallar la levedad, dicho más claramente, me estoy ocupando de romper ideas obsoletas, de desbaratar las prisiones del apego, de entender y aceptar acciones del momento como consecuencia de un pasado inalterable. Porque estoy pisando el túnel y la salida exige realizar lo anterior. No es precisamente por valentía, o tal vez sí. Pero más bien afirmo que es una necesidad actual. Ya van varios días de inmersión (quizá falten unos cuantos más) alternando la entereza con la fragilidad, la alegría con la tristeza, la esperanza con el cansancio. Sin embargo sigo buscando las piezas del todo, porque el alba da continuidad a la noche (afortunadamente de manera irremediable) como constancia de un proceso en el que todos estamos inmiscuidos, siendo el hecho testimonio del acontecer del tiempo como sinónimo de suma y avance. Cuando amanezca me sorprenderá el color de los paisajes, la frescura y el aroma de las flores... Y entonces estaré lista... para volar... para amar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario