domingo, 28 de febrero de 2010

Saludo Solidario

Siento lo que ocurrió el día de ayer en Chile. Un terremoto de 8.8 grados sacudió a este país sudamericano. Una vez más la naturaleza da muestra de su fuerza.

Puedo imaginar y sé que aún así ni siquiera me acerco al sentimiento real que provoca el haber vivido esta tragedia, el dolor que significa perder de esta manera a un ser querido, la desesperación que causa quedarse con las manos vacías, la incertidumbre que mata cuando se desconoce el paradero de un familiar o un amigo, el ambiente que se respira después de una catástrofe de semejante tamaño y la tristeza que embarga cuando se es testigo de los daños que ésta deja a su paso.

Envío un saludo solidario al país chileno esperando que encuentren la fuerza para levantarse de tan lamentable suceso.

Tercera Llamada

Vagando por papeles antiguos que acumulo en una repisa encontré un pequeño texto que escribí hace un par de años, en este momento deseo compartirlo contigo porque así mismo, hoy confirmo el contenido:

Te regalo una canción que te alivie el alma, una danza que te conmueva, un poema que te haga sonreír y un fragmento de esa obra que induce a la reflexión. Te invito a encontrarte con algo inesperado, a vivir una aventura de mi mano, a soñar con los ojos abiertos y creer que todo puede ser posible. Prometo poner todo mi esfuerzo, mi ilusión, mi esperanza... Trabajar duro todos los días para darte lo que te mereces, lo que estás buscando o lo que necesitas.

Tienes que saber que a veces mi cuerpo se enfada conmigo y grita majaderías porque no soporta tanta actividad, le dan ataques de rebeldía y no me resulta sencillo hacerlo recapacitar, pero cuando escuchamos tu aplauso, él y yo nos volvemos aún más confidentes, más cómplices... Entonces confirmo que vale la pena, que soy feliz de esta manera, que el drama y la dicha que se mezclan en mi vida hacen más rica y sincera la expresión.

¡Adelante, ocupa tu butaca, en un instante darán la tercera llamada!

Heme aquí de nuevo...

Queridísimo blog, heme aquí de nuevo, he vuelto con más ganas, con mayor fuerza, he encontrado respuestas y recogido preguntas nuevas. Te aclaro que no desapareciste de mi memoria, tuve la necesidad de hacer un alto, me pregunté para quién estaba escribiendo y qué buscaba con hacerlo, algo no estaba fluyendo y así... así no deseaba hacerlo.

Hoy heme aquí de nuevo... me alegro por el reencuentro.