lunes, 31 de octubre de 2011

Que nadie lastime sus alas... Que nada le impida el vuelo... Horizontes soleados le esperan.
Todo pasa... la brisa del mar ya salpica las alas...
Confianza desvanecida, mente saturada, cuerpo exhausto... Coraje... una ira tan grande que me impulsa a desparramar bramidos.
Por favor... que no se confunda bondad con estupidez. Justicia ante todo... no estoy pidiendo nada que no me corresponda por consiguiente tampoco puedo aceptar menos de lo que me pertenece. Es lamentable haber llegado a este punto y decepcionante la pérdida de confianza.

sábado, 22 de octubre de 2011

Mar... misterioso, atractivo, sereno, impetuoso...
Mar... que denotas valentía, abundancia, posibilidad... ¿Podrías abrazarme?
Ay mar...

Por la mar chica del puerto,
el agua que era antes clara se está cansando de serlo,
a la sombra de una barca me quiero tumbar un día
y echarme todo a la espalda
y soñar con la alegría

viernes, 21 de octubre de 2011

Cuando estoy con mi grupo puedo jugar libremente como una niña... no es necesario el recato, no cabe la vergüenza.
Sigo en el laberinto... buscando el camino al mar...

lunes, 17 de octubre de 2011

Intenté que la risa sonora ocultara esos dolores que no quieren ser publicados... intenté que mis hombros lucieran relajados... intenté guardar silencio... pero mi cuerpo grita desesperado ante la ausencia de palabras. Que la espada y la pared se alejen es mi deseo inmediato, que la decisión no albergue la renuncia, porque el retiro duele... duele y asusta. Sin embargo la vida actúa siguiendo su propio criterio, dando paso al crecimiento. ¿Qué será el día de mañana? Quiero seguir soñando... aunque me inciten a lo contrario. Deseo seguir bailando... aunque tenga que defender toda una vida dicha manifestación. Porque anhelar lo contrario sería renunciar a mí misma y entonces sí me derrumbaría. La esperanza... sigue viva.

domingo, 16 de octubre de 2011

... y no termino. Llevo horas sentada frente a la computadora y no termino. Anhelo un domingo de absoluta fodonguez; de pants guangos, películas y comida chatarra.

jueves, 13 de octubre de 2011

Te estoy viendo...

Te estoy viendo... a pesar de encontrarme cerca tengo la sensación de tenerte lejos. Por eso no despego la mirada de tu cuerpo, algo de ti me intriga, me inquieta. Por fin... luego de varios minutos en aparente quietud tu sollozo rompe el silencio, no se trata de un lamento, la razón se relaciona con el crecimiento. ¡Demasiada vida en tus entrañas! Qué curioso, yo también estoy recordando aquella canción de Serrat que dice:
Desde mis ojos que miran
desde mis manos que tocan
desde mi lengua y mi boca
doy fe de vida.
Desde los sueños pendientes
y los fracasos cumplidos,
la memoria y el olvido
dan fe de vida.
En las luces y en las sombras,
con su miel y su vinagre,
a mi espejo miserable
viene a mirarse la vida.

¿Eso es precisamente lo que te ocurre verdad? Estás confirmando tu existencia... tu corazón pulsa con fuerza tal hazaña. Justamente hace unos días celebrabas tu renacimiento, quizá por ello la sensibilidad te alcanza y sientes la necesidad de detener un momento la marcha para hacer un recuento, para elaborarte un reporte porque te asusta el estancamiento y te aterra el retroceso; ahora estás en eso, recorriendo el año recién transitado, preguntándote una vez más quién eres realmente porque sientes que te reformas constantemente, que no puedes permanecer inmune ante vivencias continuas. Sigues cuestionándote... ¿De qué sirve el pasado? ¿Para qué intentar comprender el Barroco y el Neoclásico? ¿Podrán éstos transformar el presente? ¿Acaso son capaces de revolucionar la danza? No sabes qué contestarte, repites una y otra vez tales incógnitas, piensas... Consideras que el pasado se vuelve presente y el presente se torna pasado, ambos compañeros construyen identidades, otorgan razones y llenan los vacíos de sentido. Ahora mismo sientes unas ganas incontenibles de abrazar al Barroco, es que te atrae, te suena, te mueve, te llena... anda, hazlo, de esta manera le sacudes el polvo y le obsequias permanencia, menudo regalo, seguramente dicho periodo conoce la reciprocidad. Lo sé, tienes la sensación de no entenderlo todo, de ignorar mucha información al respecto pero eso no impide la empatía. Compruébalo tú misma... cuéntame qué te simpatiza de dicha etapa. Bien, te cautiva la honestidad, la transparencia del rostro. Ante todo la verdad, siempre la verdad, a pesar de que ésta suela contener cierto grado de violencia. Admiras a quien, como dice Ruth y no se te olvida, puede sostener la palabra con su cuerpo, con su acción. Valoras la coherencia, la sensación, los sentidos... Anhelas conocer a profundidad el cuerpo humano para lograr el dominio de la técnica, aunque sabes que el equilibrio no se compone únicamente de virtuosismo. Agradeces la catarsis, la voz prudente que sabe cuándo manifestarse; gratificas palpar el cielo sin tener que abandonar la tierra. Te preguntas, al igual que Christa, qué tuvieron que experimentar durante el Barroco para producir semejantes manifestaciones artísticas. Te cuestionas entonces tú... qué has visto, escuchado, sentido... y qué harás con todo ello, cómo desembocará en arte. En realidad no es necesario que caviles de qué manera incorporarás tus andares a tu vocación, ésto se da de manera natural, no puede forzarse. Por lo pronto sientes el deseo de librar la cárcel del Neoclásico, de burlar los barrotes de la Ilustración que te están oprimiendo; tú repruebas la sordidez, la suciedad, el adorno que responde a la falta de contenido, el egoísmo, la razón absoluta como único camino, el engaño, la evasión, la droga... ¿Entonces qué quieres? Quieres darle continuidad a la ronda y estrechar la mano de quien tienes al lado siendo capaz de percibir su textura y temperatura, tienes miedo de enfrascarte en el ensimismamiento pasando de largo importantes eventos, como ignorar el hambre de tu compañero o el sufrimiento de tu amiga... porque si bien es cierto que uno ha de hacer sólo aquello que le corresponde, también es verídico que si no ves más allá de tu horizonte estaremos perdidos.

No, no frenes el sollozo, adelante... ¡quítate la máscara! Te estoy viendo... soy yo frente al espejo.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Renaciendo

Hace apenas unos cuantos días aconteció mi renacimiento. Dicha fecha estuvo llena de encanto... no lo saben ustedes pero me encuentro en un periodo de cambio. Y justo en medio de la búsqueda insistente de señalamientos que aclaren el camino y faciliten el trance, llegó el día de mi aniversario salpicándome amor por todos lados. Por eso quiero dar gracias... profundas, sinceras. Tanta muestra de cariño sabe a gloria; un gesto de afecto sincero jamás sobra.

Gracias... sinceras, profundas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Alguien me dijo que contra la vejez es imposible luchar. Es verdad, el tiempo pasa de manera tajante, no hay poder humano que pueda detenerlo, ni todos los artilugios estéticos logran frenar su andanza, son meras simulaciones. Sin embargo el tiempo no es tan oscuro como parece, posee una exactitud y una sabiduría exquisitas.

domingo, 2 de octubre de 2011

Aquello que carece de contenido suele recurrir al adorno, de manera que la forma resulte agradable a la vista. ¡Más fondo y menos artificio para una sociedad necesitada!
A veces amordazo a la razón y sigo al corazón. La locura se aprovecha cuando me fastidia el raciocinio, entonces se acerca y me toma de la mano, luego me deja sola si se trata de afrontar las consecuencias, por eso a veces la quiero y a veces la odio.
Consulté a varias personas buscando desesperadamente la respuesta que quería escuchar. Se preguntarán (al igual que yo) por qué si mis entrañas ya gritaban la resolución acudí a voces externas. Fue por necesidad... para escuchar que la locura que pienso es posible, por confirmar que vale la pena, por sentir cobijo y recoger fuerza... porque a veces la valentía se me escapa.