domingo, 19 de septiembre de 2010

Que pesar tan grande tener que decir adiós cuando uno todavía no quiere despedirse.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Por si acaso

Tratando de poner en orden mi casa, sobretodo mi cuarto, me percato de que guardo más cosas de las que utilizo, intento deshacerme de varias de ellas y percibo que batallo bastante con el desprendimiento, entonces me propongo responder a las preguntas: ¿por qué y para qué lo guardo?, ¿realmente lo uso y necesito? No me atrevo a sacar de mi espacio la totalidad de los objetos que permanecen guardados ya desde hace tiempo, sólo retiro algunos pocos para convencerme de que no me apego a lo viejo y me abro a lo nuevo, para poder decirme que he hecho limpieza con todo lo que ello implica pero lo cierto es que no me he quitado de la cabeza esa inquietud que me produjo constatar mi terquedad de guardar "por si acaso" anticipándome a un futuro ilusorio. Por si acaso se me olvida, por si acaso me enfermo, por si acaso te extraño, por si acaso... a ver si un día de estos me harto y despido todo aquello que denota pasado y futuro al mismo tiempo, impidiéndome centrarme en el presente... y es que la vida es hoy, ahorita, aquí.

Ahora

Qué ganas tenía ya de acariciar mi blog, verdaderamente le tengo cariño... pero el tiempo está siendo estricto conmigo y contigo, en realidad siempre lo ha sido sólo que ahora la carga de actividad me lo hace notar. No me quejo, sería injusto emitir cualquier muestra de disgusto, estoy haciendo lo que me gusta, me siento contenta, más de lo que pude imaginar cuando me embarqué en tan arriesgada aventura... ¿alguien notará que hay momentos en los que me siento tan en el lugar correcto, tan plena... que podría llorar en ese instante?, ¿alguien compartirá conmigo en ese momento, en un lugar distinto o en el mismo sitio esa sensación?, ¿podría intentar explicárselo a alguien sin que me llamara cursi y ridícula?, ¿y es que realmente me importa cómo me nombren?, ¿acaso necesito palabras o me basta el arte para compartirlo? Arte... ¿para qué?, ¿por qué? , ¿para quién?, ¿de quién?... Arte porque somos todos y no somos ninguno, arte como voz, arte que refleja, alimenta, explica, abraza, empuja, busca, encuentra, abre, cambia, testifica, recuerda, revive... Arte para ti, arte para mí... arte porque uno siente, piensa, ignora, imagina, intuye, duda... Arte porque hay quien ya no está y sigue aquí, arte como presencia, como existencia de lo no se ve y de lo que sí. Arte como sinónimo de vida, y por consiguiente también de muerte.
Arte... ayer... hoy... ahora... arte...