¿Tendrá algo de bueno abrir la caja de Pandora? ¿Enfrentarse de una vez por todas a lo que aguarda ahí dentro? Da miedo, pudiera parecer más sencillo cargar con el objeto, pero sucede que llega un momento en que el peso aprisiona. ¿Será que una vez abierto el baúl, la liberación se encuentra?
lunes, 31 de enero de 2011
sábado, 29 de enero de 2011
Espacio sagrado
Tuve la oportunidad en días pasados de pisar ese lugar que merece mi respeto y cariño perpetuo, se me permitió ingresar así tal cual soy, con mis aciertos y desaciertos. Y es que aquél no es un espacio cualquiera, es un recinto que exhala magia y encanto, que exige responsabilidad y pide de manera encarecida la manifestación consciente. Es una libreta que aún tiene hojas en blanco. ¿Quién será digno de escribir en ellas? ¿Y es que acaso existe quien merezca juzgarlo? En dado caso aquellos que ocupan las butacas, ellos tienen la última palabra.
Yo por lo pronto fui privilegiada con esa estancia en la que me encontré a la felicidad de frente.
Reconstrucción
Se le salieron las lágrimas cuando supo que su madre adoptiva no era su madre biológica, dudó de su origen, se derrumbó su persona, de pronto no supo quién era... Pasó el tiempo y se llevó la tormenta, entonces se pudo reconstruir la obra a pesar de tener los cimientos inciertos. El pasado no puede cambiarse, realidad que tiene que aceptarse pero el destino no sólo guarda crudeza en su personalidad, también sabe dar muestras de generosidad.
viernes, 28 de enero de 2011
miércoles, 26 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
Buenos días
Queridos visitantes, tengan todos buenos días. Les cuento que estoy desvelada, mi sobrina está a punto de nacer y ayer en la noche se le ocurrió dar una falsa alarma. Estamos todos a la expectativa, pendientes de las manifestaciones de la niña, la emoción e incertidumbre me acompañan ahorita que estoy en la oficina, con mucho trabajo, con varias ideas que llevar a cabo. Así que después del saludo los dejo, las labores me están llamando.
Hasta luego.
sábado, 22 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Buena suerte
¿Qué será el día de mañana que no contemos con todos los eslabones que empezaron este viaje? Tendremos que continuar respirando, cada uno en su espacio, en su tiempo. Aún nos queda una reunión con la cadena completa, el "espacio sagrado" nos espera, pidamos que nos envuelva con su efímera magia, mostremos que la unión hace la fuerza.
Continuemos pues el viaje.
¡Buena suerte!
Estos días...
...demasiados sentimientos experimentados en este tiempo, abundantes encuentros, infinidad de minutos observando mi reflejo, intentando fortalecer mi confianza que a veces lucía quebrada, haciendo un verdadero esfuerzo por cambiar aquello que me pidieron... me ha quedado claro que el arte implica un valor tremendo, una enfrenta constante con fantasmas, un convencimiento pleno que nos recuerda el destino a pesar de lo disparejo del camino. En realidad soy afortunada, con esta profesión, si está impllicado el corazón, se suele salir enriquecido. ¿Quién dice que sólo el espectador puede sufrir catarsis?
Si cupiera un espacio de complacencias, pediría para los días que se aproximan que nadie arrebate la seguridad que me acompaña, que ante todo aprenda, porque el conocimiento, como dice Solange, no es sólo producto del amor manifiesto, "también se aprende por despecho, por desquite o por rabia"; aunque si se me permite ser exigente, prefiero lo primero. Que exista quien crea en mí, quien se comprometa. Que mi memoria se conserve para saber siempre quién soy y de dónde vengo, para recordar mis glorias y si ello conlleva tener presentes también las penas pues que así sea, mayor material para la escena. Que la dignidad no se me aparte ni un solo instante. Que el tiempo sea benevolente. Que la curiosidad me arañe. Que la inspiración me visite frecuentemente y el duende brinde conmigo en ocasiones importantes. Que no necesite de adornos para tapizar lo que no existe y no recurra al robo de cantares. Que la reflexión se haga patente y la fuerza para defender el arte no desfallezca.
Alma-cuerpo
Mi cuerpo y el de los demás me recuerda que somos frágiles, inexactos, diferentes, que resguardamos la vulnerabilidad del alma, y aunque ésta no pueda verse físicamente, encuentra cualquier manera de mostrar su esencia.
Me parece importante la armonía, ni tanto al cuerpo que me olvide de reflexionar, ni tanto al alma que lleve a mi cuerpo a un estado decadente. Einstein dijo algo con lo que yo concuerdo: "el día en que el envoltorio sea de más calidad que la carne que se envuelve, estaremos perdidos".
miércoles, 19 de enero de 2011
Biblioteca
Estoy en la biblioteca, me encontraba sola pero ahora no lo estoy, acaban de unírseme dos buenos compañeros y amigos. Esperando... estamos esperando el ensayo. ¿Esperar? Sería mejor llenar el tiempo. Pensando... mañana entregaremos un ensayo. Yo no lo he acabado, simplemente lo he empezado, tengo ideas sueltas, volando, no quieren unirse pero tendrán que rendirse. Ya es tarde, hemos de bajar al escenario y para ello, es necesario calentarse.
Nos marchamos.
martes, 18 de enero de 2011
Apuesta
Lo sé... aquella mujer no apuesta por mí, se lo noto en la mirada, en la manera en como me habla, en los hechos que "dicen más que mil palabras". No hay problema, con mi propia apuesta basta, yo sí me tengo confianza. El tiempo me dará o no la razón porque puedo estar equivocada. En realidad... no es importante la apuesta, más valor tiene disfrutar lo que se hace, sentir plenitud en el quehacer diario y buscar la manera de no repetirse, de no estancarse. Lo demás... es nimiedad.
sábado, 15 de enero de 2011
Hoy
Me levanto de la cama por ahí de las ocho y pico de la mañana a pesar de haberme advertido la noche anterior abandonar la almohada hasta después de las 10:00. Incumplí mi sentencia, la enorme lista de cosas por hacer contribuyó a lo anterior, culpo también a mi garganta, que amaneció adolorida dando a mi voz una ronquera que me transmite una especie de sensualidad que no me desagrada.
Salgo de mi cuarto con dirección a la cocina, tengo hambre pero eso no ha de extrañarme, es parte de la rutina. Desayuno fuerte, así suelo hacerlo, reviso mentalmente qué labores me esperan, siento prisa. Me pongo unos pants, subo al carro, enciendo la radio y arranco. Llego a cargar gasolina, olvido checar las llantas que desde hace unos días veo medio bajas. No hay tiempo que perder, accedo al estacionamiento del supermercado, ingreso al establecimiento con paso acelerado queriendo comprar antes de que dicho lugar se llene de gente. Traigo en mi bolsa una hoja con los productos que necesito porque es bien conocido que tengo memoria de chorlito, así que sigo los apuntes mientras pienso qué voy a escribir en ese ensayo que me han encargado, caray, cómo está todo de caro. Papas fritas, se me antojan unas papas fritas pero mejor ni las llevo, esta semana quiero privarme de grasas, ¿dieta?, no, tampoco eso, jamás he seguido una, no pienso empezar ahora, adoro la comida pero quiero sentirme ligera y nutrida, grandes actividades me esperan.
Ya en la caja me toca una cajera bastante malhumorada, ignoro su falta de simpatía, no sea que contagie mi día. Me marcho a casa, uf, aún hace falta una escala, el sastre me espera desde hace una semana, recojo mi ropa no sin antes asegurarme que ha quedado a la medida. Correcto, ahora sí de regreso. Voy bastante bien de tiempo. A guardar los alimentos, ay, todavía hay zanahorias y volví a comprar gran cantidad, algo tendré que inventar para evitar su caducidad. ¿qué hace el shampoo en la misma bolsa del spaguetti? Eso me pasa por distraerme mientras me empacan. Ah, es una insignificancia. Un tentenpié, necesito una botana antes de enajenarme en la computadora. Ahora sí, inspiración ven a mí, no te hagas del rogar, tú no tienes maldad, anda, pasea por aquí. Música, quizá ella quiera ayudar, ¿qué será bueno escuchar?, Ah... así está mejor. Han pasado ya casi dos horas y se me ha ido el tiempo como agua, tengo que hacer un receso, ya va siendo hora de comer, un rico pavo me espera, es un animal pequeño que alguien obsequió en Navidad pero al tener ya las cenas completas su cocción tuvo que esperar, hoy es el día, a ver qué tal está... delicioso, en verdad delicioso.
La tarde no me ha rendido y ya el sueño me amenaza. ¿Alcanzaré a terminar los pendientes mañana? Híjole, tengo que estar a las 9:00 en la escuela de danza. Mejor avanzo un poco más hoy, no vaya a serla de malas, regreso al ensayo. Qué rayos, ¿puedo plasmar el conocimiento adquirido en meses a través del lenguaje? ¿Alcanzaré a transmitir con palabras aquello que he sentido y recogido a lo largo de varias semanas? De cualquier manera intentémoslo. A ver qué sale.
viernes, 7 de enero de 2011
domingo, 2 de enero de 2011
Dónde no ir
Casi olvidaba plasmar en estos lares una denuncia reciente pues resulta que al querer verificar el coche que me transporta me pidieron mordida, de lo contrario no pasaría y no obtendría calcomanía. Intenso coraje el que me aventé ese día, las lágrimas querían salírseme de indignación y enojo. Una trabajadora amable y de apariencia honesta me recomendó no volver a ese verificentro, pues la corrupción está a la orden del día. Así que aconsejo a usted, respetable lector, no acudir a verificar su carro en Avenida San Jerónimo, puede costarle caro.
Recordar aquel penoso incidente vuelve a encenderme preguntas.
Fuenteovejuna... Fuenteovejuna...
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