¡Aquí la revolución!
El movimiento huele a sal de mar.
De los fragmentos, la unidad.
Que se sepa que estoy arribando entera.
La tinta ha de estar llena o vacía,
a medias ya no quiero nada.
La decisión está tomada.
Me dispongo a saltar.
No es que carezca de miedo,
es que sé que sí puedo volar.
¡Aquí la revolución!