miércoles, 30 de marzo de 2011

Marañas...

Arte... ¿Qué espero del arte? ¿Qué espera ella de mí? ¿Quién podrá ayudarme a desenredar las marañas que me están envolviendo? Miro distintas caras a diario y no distingo aún la indicada. Dejar a mi alma transparentarse puede inquietarme si no tengo la seguridad de la nitidez del receptor.

martes, 29 de marzo de 2011

Sucedió que las palabras se quedaron guardadas y el cuerpo hizo todo lo que pudo por liberarlas.

domingo, 27 de marzo de 2011

...y corrí como pequeña trás el abrigo materno, de inmediato encontré el cobijo que anhelaba.
Quiero regresar... con más fuerza, con mayor conciencia.
A pesar del retiro momentáneo no hubo gran reflexión, la mente estaba exhausta al igual que el cuerpo, no existía otro deseo más que dejar de pensar, de hacer... y así fue. Ahora es cuando comienzan a llegar pensamientos derivados de aquellos días tan pesados, no cabrá la evasión.
Mientras más información, mejor visibilidad. Cuando existe la certeza hay seguridad.

Carecer de lo anterior puede bloquear, tambalear, asfixiar.

Qué dura me resulta la incertidumbre, cuanta angustia dispara desde sus entrañas, abundantes pensamientos poco favorables es capaz de lanzar sin piedad.

Por fin... aquí estoy, respirando, escribiendo... ya lo extrañaba...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Trabajar con RG significa movimiento, búsqueda, hallazgo...

lunes, 14 de marzo de 2011

Las flores entre mis manos

Las flores que llevo entre mis manos no son ni mejores ni peores que las de los demás, existen y ya está. Son diferentes quizá... es que el transcurrir del tiempo marca de manera distinta cada piel... lo que puedo asegurar no sin pedir permanencia es que el aroma de éstas es auténtico.
Al margen. Por ahora deseo mantenerme al margen y ello no quiere decir que carezca de opinión.
Independientemente de que puedo comprender los motivos, me disgusta no tener clase. Claro, hay ocasiones en las que por tal o cual cuestión un receso no cae mal pero cuando la ausencia se vuelve una constante entonces comienza a incomodarme. Soy responsable de mi propio proceso, lo sé, lo asumo y trabajo en ello, pero necesito al mismo tiempo contar con la guía establecida para este proceso de aprendizaje al que decidí ingresar. Y que conste que la molestia es a causa de la situación. Nada personal.

viernes, 11 de marzo de 2011

... y entre abundantes carcajadas, entre tantas personas que van y vienen de prisa, entre plastas de maquillaje, entre tantas indicaciones... me guardo las palabras, nadie escucha los gritos de mi cuerpo, me trago el lamento.

sábado, 5 de marzo de 2011

Voces y voces

Muchas voces pronunciándose en el instituto, yo escucho, me resulta útil conocer varios puntos de vista sobre lo que acontece dentro pero no puedo casarme con ninguno de ellos sin antes conceder el beneficio de la duda, sin llegar a tales conclusiones por experiencia propia; lo contrario sería injusto.
Sé que no es fácil tener a cargo un grupo, podría expulsar en este momento, como alumna, todo aquello con lo que no estoy de acuerdo y también todo eso con lo que concuerdo. Pero por motivos diversos no voy a hacerlo. Y eso que tengo un bonche de pensamientos traspasando mi cabeza.
Únicamente diré que creo en la disciplina más no en la represión aunque reconozco que por más oscura que esté la imagen es capaz de ilustrar.
Ni modo. No puedo partirme en más pedazos, sí quiero, no puedo. Ni modo. Alguien comprende, otro no entiende. Ni modo.

martes, 1 de marzo de 2011

Me reflejo en el otro y aún así me atrevo a lanzar juicio sobre éste ignorando que al mismo tiempo me cae encima tal sentencia.

La clase de los lunes

Esa última clase de los lunes la disfruto bastante... parece mentira que cuando el cuerpo experimenta cansancio se le facilita la creación, la indagación, es cuando suele llegar la inspiración, una especie de luz que impulsa a la expresión... pero aquella magia efímera de repente cesa dejándonos un exquisito sabor de boca y unas ganas bárbaras de volver a sumergirnos bajo su encanto.
Pero volviendo al tema de la clase en cuestión siento la necesidad de abrir mis sentidos desde que entro para no perderme cuanta enseñanza lanza el Maestro, definitivamente hay cosas que no comprendo en el momento y aún así tengo la certeza de estar escuchando verdades preciadas.

Centro

Centro... Busco el centro sobretodo mientras bailo, aún no me convence la manera en la que giro, ¿qué me está haciendo perder el centro?, ¿acaso alguna vez llegué a encontrarlo?, ¿es sólo cuestión de técnica?
Centro... La técnica es cruda, está o no está, no hay medias tintas, a ella le pasan desapercibidos los sentimientos, el centro debe hallarse a pesar de todo. ¿Sí?
Y ya que estamos por estos rumbos comparto la siguiente pregunta que me surgió el día de ayer, la cual, fue aclarada por mi Maestro: ¿Cuando se está bailando, es posible estar adentro y afuera al mismo tiempo? "Sí". Sin embargo intentaré experimentar lo anterior para poder formular mi propia respuesta.