Esa última clase de los lunes la disfruto bastante... parece mentira que cuando el cuerpo experimenta cansancio se le facilita la creación, la indagación, es cuando suele llegar la inspiración, una especie de luz que impulsa a la expresión... pero aquella magia efímera de repente cesa dejándonos un exquisito sabor de boca y unas ganas bárbaras de volver a sumergirnos bajo su encanto.
Pero volviendo al tema de la clase en cuestión siento la necesidad de abrir mis sentidos desde que entro para no perderme cuanta enseñanza lanza el Maestro, definitivamente hay cosas que no comprendo en el momento y aún así tengo la certeza de estar escuchando verdades preciadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario