...y cuando me dí cuenta ya estaba en el piso, adolorida... pronuncié en voz baja un "Ouch" e intenté levantarme lo más rápido que pude mientras se acercaban a mí... "¿Estás bien?", "¿Puedes moverte?"... Qué barbaridad, antes no me sucedían estas cosas... eso me pasa por llevar mi mente a varios lugares a la vez. ¿Y ahora? Ahora tengo un hematoma tremendo que me recuerda aquel evento doloroso del pasado viernes y varias dosis de árnica encima cuyo aroma me delata. Ni hablar, gajes del oficio.
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