lunes, 13 de junio de 2011

Cómo me conmovió aquella dulce alma que se abrió conmigo de manera transparente, el acto me transmitió fuerza, esperanza... supongo que la mejor manera de agradecerlo es a través del trabajo, de la lealtad, de la reciprocidad, del respeto, de la admiración, del cariño... Y como las palabras no están de más si se acompañan de la acción pues digo firmemente: ¡Gracias!

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