lunes, 17 de septiembre de 2012

Reconocimiento (parte 1)

Hoy tengo ganas de vocear a cada persona que de una u otra forma ha tocado alguna fibra de mi ser, la lista es demasiado larga y quizá por ello lo más prudente sería guardarme cada nombre para evitar que mi memoria  se oponga al esfuerzo impuesto y se revele omitiendo información notable. Sin embargo hoy no me interesa la prudencia, aunque lo menos que quiero es lastimar con una aparente indiferencia. De cualquier manera comenzaré a agradecer personalmente en este sitio, refugio querido donde soy tan libre como quiero. Deseo que mis palabras sean constancia de mi profunda gratitud.
Ahora por dónde empiezo; podría ir de atrás hacia adelante o viceversa, sería posible también guiarme por los entornos que he pisado. Aunque en este momento no tengo antojo alguno de ser ordenada he de seguir cierta cronología para facilitarme esta tarea que con emoción me he encomendado. Seguramente la labor no llegará a término el día de hoy, tendrán que ser varios crepúsculos los que me vean escribir dicho testimonio. Con lo anterior intento proteger la sensibilidad de mis afectos. 
Comienzo pues de una buena vez. He aquí mi declaración a manera de reconocimiento.
- Mari Carmen Estrada: Valoro enormemente tu ser y tu estar que para mí ha sido fundamental. ¡Gracias! Admiro tu inteligencia emocional y tu inagotable bondad. El cariño que siento por ti es inmenso y eterno. Flores frescas inundarán tus manos... sigue confiando.
- Jorge G.N.: Soy una copia tuya, cuando me miro al espejo te recuerdo. Rememoro tus abrazos, tus ocurrencias, tu gran sentido del humor, tu esplendidez y generosidad. ¡Estamos en paz!
- Jor Glagovsky: A veces dudo que sepas cuánto te quiero, este es un buen momento. ¡Te adoro! Eres de las pocas personas que de manera constante me provoca la risa hasta sentir dolor de panza, lo cual me parece sumamente gratificante. Disfruto mucho esos momentos en los que nos reunimos para compartir... Posees una chispa impresionante. Agradezco tu cariño, tu protección, tu apoyo constante. No tengo más que buenos deseos para ti y la familia que has formado. Tu niña nos ha traído una alegría vivificante.
- Libertad: Infinidad de cosas por agradecerte... entre ellas la historia que me precede y que me permite experimentar el flamenco tal como lo siento. Tengo muy presente aquel viaje a España y todo lo que me enseñaste durante nuestra estancia. Hoy brindo por ti invitando a nuestros antepasados y aludiendo a la esperanza, prometiendo que con mi querida danza daré continuidad a esa lucha basada en la libertad y la justicia.
- Pilar y José: gran ejemplo de solidaridad. Piezas fundamentales de este clan.
- Itziar: ¿sabes qué tengo guardado? Un letrero que dice "Mari" con unas letras increíbles y que tiene detrás palabras hermosas. Me lo diste deseándome suerte justo un día antes de esa intervención que me realizaron durante aquel diciembre.
- Gabriela: tengo gratos recuerdos contigo en mi infancia. Cómo me gustaba acompañarte... a dar clases a la prepa, a comprar cualquier cosa, a reunirte con amigos... ¡Cuántos viajes compartidos! 
- Lis: innumerables anécdotas vividas. Sólida complicidad en nuestras vidas. Amiga incondicional siempre presente. La distancia nos ha demostrado ser incapaz de romper un lazo cuando es suficientemente fuerte y auténtico. Admiro tu inteligencia, tus ojos siempre abiertos, tu talento... ¡Te quiero!
- Mariel: amiga sabia. Tu ternura y tus palabras siempre me han acogido. Nunca olvidaré aquel día en el que Mariana, Lis y tú, entraron a aquel cuarto de hospital para cantarme, voces angelicales que lograron mi descanso. Cuando mi memoria evoca ese día, mi piel se eriza y mi emotividad se enciende... ¡Gracias!
Continuará...


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