Tengo sed... ansío aprender... conforme voy caminando quiero saber más y más... Hay lecciones que no se pueden olvidar, para mí las más valiosas son las que han venido de personas que me han inspirado a avanzar... y lo anterior no ha sido producto de una imposición, sino de un alma entregada a su vocación. Por favor maestro, no dejes de enseñar... imprescindible es tu labor, así como importantísimo es regar una flor.
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