- Las pláticas con mis amigos, cuando la confianza nos permite abordar cualquier tema sin limitaciones, cuando uno puede ser quien es sin necesidad de protocolos.
- Reír... y que rían conmigo.
- Estar en casa y ver una buena película acompañada de una(s) persona(s) grata(s).
- Comer...
- Sentarme en una cafetería que queda más o menos por ahí donde la vista relaja y te llena de calma.
- Escribir en mi blog porque, entre otras cosas, me ordena y desordena las ideas.
- Una clase de danza, sobretodo cuando salgo con el leotardo húmedo y con la sensación de haber trabajado en serio, de haber desamarrado mi cuerpo, sintiendo que algo mejoró, que algo se aprendió...
- Escuchar halagos sinceros.
- Hacer halagos sinceros.
- Dar y recibir un abrazo honesto.
- Ir al cine y comerme un hot dog, unos nachos, una crepa, un chocolate, un frapuccino, un smothie o unas palomitas durante la película.
- Cargar a un bebé y percibir ese aroma tan propio de ellos.
- Acostarme algunos sábados sabiendo que al día siguiente no tendré que madrugar.
- Estar sentada frente al mar y estar inmersa en él.
- Escuchar una buena canción que me provoque sensaciones.
- El olor a tierra mojada.
- Un día de lluvia mientras ésta no provoque estragos.
- Una visita al teatro, sobretodo cuando me conmuevo.
- Quitarme los zapatos después de un largo rato de tener los pies aprisionados.
- Ir a que me corten el cabello o me peinen, me relaja tremendamente que toquen mi ondulada cabellera.
- El horario de verano.
- Posar, ver y tomar fotos.
¡Y más, mucho más... sino qué chiste!
¡Cómo no recordar que te encantaba que te peinaran en clase de EF!!! jejejeje
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