Una canción me remontó a aquel frío día de diciembre, cuando en mi adolescencia conocí la elegía. Recuerdos lacerantes... un sombrío color negro por todas partes, lágrimas incontenibles, miradas y murmullos, la incertidumbre reinante, un vacío insoportable. Aquel frío día de diciembre...
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada
temprano estás rodando por el suelo
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
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