Vivir con una armadura no es fácil ni cómodo, y aunque protege el corazón lo hace también inaccesible. Los caballeros andantes antes o después encuentran a su Dulcinea del Toboso... y ya nunca vuelve a ser los mismos.
Juan Ignacio, un gusto enorme el que sentí al percatarme de tu presencia en este blog. Gracias por tu valioso comentario.
El gusto es mío. Gracias por crear el blog y abrir tu mente al mundo.
Vivir con una armadura no es fácil ni cómodo, y aunque protege el corazón lo hace también inaccesible. Los caballeros andantes antes o después encuentran a su Dulcinea del Toboso... y ya nunca vuelve a ser los mismos.
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