Cáspita... yo creo que ayer lucía tirada a la desgracia porque varias personas preguntaron cómo estaba... ni triste ni sin ilusiones, ojerosa sí, para qué mentir... pero estoy bien, sólo me siento saturada, cansada y presionada, lo cual es bueno porque estos días me están empujando hacia adelante rechazando tajantemente el estancamiento. Y sí, tengo preguntas en la cabeza para no perder esa inquietante costumbre pero permítaseme guardarlas para mí por lo menos un momento.
Ni triste, ni sin ilusiones... todo lo contrario...
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