viernes, 9 de julio de 2010

Tarde de asueto

Hacía bastante tiempo que no me permitía entre semana una tarde completa de asueto, hoy lo he hecho y el resultado ha sido bueno... aquí, refugiada en mi casa, con la comodidad de un pijama que combina con el clima, amenizada con el sonido de la lluvia que estos últimos días ha optado por desahogarse, seguro está diciendo algo importante y en medio del acelere no queda espacio para escuchar el mensaje... me estoy desviando, mejor regreso a justificar el título de esta entrada: "Tarde de asueto".
Me gustan esos momentos de soledad que se presentan de vez en cuando, me reconforta encontrarme en mi espacio, haciendo lo que se me venga en gana sin escuchar voces pronunciarse al respecto. Cuando sólo estoy conmigo me animo a cantar sin ninguna vergüenza, a bailar a mi aire sin preocuparme si respeto o no tal o cual ritmo, me atrevo a perder la compostura... a veces invito a esa niña de ayer y de hoy; otras me apetece intentar filosofar y entonces "yo sólo sé que no sé nada"... y ahora aquí estoy, gozando mi tarde de asueto, sentada, escribiendo en la computadora, con ganas de conservar/buscar estos ratos de soledad, con eso no quiero decir que quiera librarme de la riqueza que conlleva la convivencia, por supuesto que deseo compartir con alguien mi vida, sólo pienso que tanto la compañía como la soledad tienen su parte gratificante, qué mejor que incluir dosis de estas dos en el carrusel de la vida.
Así que hoy decidí dedicarme la tarde porque realmente lo necesitaba, llevaba días seguidos empapada de trabajo, estaba exhausta y además de malas... este despeje me sentó de maravilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario