martes, 27 de julio de 2010

Susto grande

La semana antepasada, mientras manejaba de regreso a casa por una avenida bastante transitada me llevé un susto grande pues luego de haber respetado un alto, aceleré en cuanto la luz verde me indicó que podía hacerlo sin percatarme (tenía al lado una enorme camioneta negra) que una chava corría por entre los coches en busca de la banqueta, la ví cuando ya la tenía en frente, por supuesto pisé el freno hasta donde pude y gracias al cielo ni siquiera rocé aquel cuerpo, no pude pronunciar una sola palabra en ese momento pero seguramente ella captó en mi mirada todo lo que quería gritarle desesperada porque se me quedó viendo y con un gesto dijo lo siento.
A los pocos segundos continué mi camino, le subí a la música que llevaba conmigo... por algo se inventó el paso peatonal y el semáforo me gritó el pensamiento.

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