lunes, 15 de marzo de 2010

Un día en medio del mar

Hace ya varios días que me escapé al mar, me regaló tal claridad que me dejó estremecida, gracias a una moto de agua dejé atrás la playa y con ella el barullo, experimenté esa libertad tan peculiar, me relajé, me permití disfrutar, ese día el mar me regaló una sensación difícil de explicar pero sé que hay cosas que deben cambiar.

Me encanta el mar... me impresiona, me inspira... su sonido, su apariencia de infinitud, de posibilidad; su combinación de coraje y tranquilidad. Realmente es espectacular y yo... yo soy María del Mar.

1 comentario:

  1. Imagina lo que habrá sentido el Mar de ver a María llegar con su ímpetu y su sensibilidad.

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