domingo, 2 de agosto de 2009

Acusación vital

Buenas tardes, vengo a presentar una acusación importante señor. Sucede que aquella mujer está cometiendo un pecado imperdonable: no es y no conoce, no sabe por propia experiencia qué es el amor, qué se siente cuando se llega al éxtasis, no conoce la pasión. Su corazón permanece cerrado no sé desde cuando, no permite salidas ni entradas. Cuidado, no caiga en su engaño, la gente suele fiarse de su inmutable sonrisa, pero yo, que he intentado varias veces inmiscuirme en su historia, he comprobado que ese cuerpo de apariencia alegre carga pesados secretos señor. Busco solución y por ello he venido a verle. Pienso señor, que aquellas actitudes no pueden permitirse, es preciso un castigo que la haga despertar de su rutinaria vida.

2 comentarios:

  1. Sentimos informarle que su solicitud ha sido denegada. La alegría no tiene nada qué ver con el resto. Además, un pasado secreto pudo ser lo que a esa alegre sonrisa le dio también una profundidad y una reflexividad que conmueven a todo el mundo. Usted pide un castigo. Yo la invito más bien a escuchar sus motivos para actuar como lo hace, antes de decir que lo ha hecho mal.

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  2. Mari... ¿De dónde sacas tanta inspiración??
    jaja.. buena entraba TQM

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