miércoles, 30 de junio de 2010

... mientras tanto... que el tiempo te abrace y te susurre que te quiero.

Enfermedad

Así, de repente, en medio de una charla casual me preguntaron lo siguiente: "¿Qué opinas de la enfermedad?", menos mal que otra persona interrumpió justo a tiempo para hablar de la Selección Mexicana y su desempeño en el Mundial, librándome así de responder y adentrarme en terrenos pantanosos.
Sin embargo, horas después me han dado ganas de hablar y quizá quien me cuestionó pasee pronto por este blog encontrando mi respuesta.
Eso sí, ya tuve tiempo de pensar al respecto y tal vez eso ha restado espontaneidad a mi opinión pero prometo, querido lector, que lo digo desde dentro.
Pienso que la enfermedad recién se acerca, cambia la rutina y altera la vida, por lo menos al principio es un trago amargo para el que la padece y para quien(es) está cerca, y es que lo desconocido asusta; pero después, el enfermo puede armarse de información (aunque tistemente no en todos los casos), conocer lo que tiene, saber qué hacer al respecto, y en caso de que no exista la cura, aprender a vivir con ello.
Estoy de acuerdo en que la actitud en este proceso juega un papel sumamente importante, de ella depende que uno se hunda, se mantenga a flote o salga airoso de dicho evento. Existen estudios que afirman que una actitud positiva genera defensas en el cuerpo aunmentado las probabilidades de control y/o sanación. Se afirma también que la mente es capaz de lograr cosas sorprendentes; a mí me gusta creerlo, aunque sé que no es fácil hacerlo.
Así mismo, hay quien dice que toda enfermedad tiene una raíz emocional, yo...
Creo que la enfermedad nos recuerda que estamos aquí de manera momentánea.
Mencionar lo anterior me causa cierta incomodidad porque... cuando gozo de la libertad que regala sentirse saludable, en ocasiones, me freno por miedos infundados, me limito con barreras mentales que impiden aprovechar al máximo mis capacidades, mi potencial; incluso he dejado de mostrar mis sentimientos en el momento indicado por falta de valentía, por miedo al rechazo, por evitar sentirme expuesta... como si olvidara que la vida es hoy y mañana no se sabe. Por favor no se me juzgue de cobarde, intento disfrutar de la vida a cada instante, valoro esos pequeños detalles que hacen de este andar algo grande pero no dejo de ser humana.
Este tema de la enfermedad da para mucho más... pero yo aquí me detengo. Si alguien desea decir algo sobre ésto, no dude en hacerlo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Tarde

Tarde... cuanta ñañara me produce esta palabra. Será que la relaciono con error, con impotencia, con daño irreparable, con omisión... No me gusta oirla, duele resignarse.
Tarde... ¿Tarde según quién? ¿Por qué? No me respondas, conozco esos motivos y no los comparto. Mientras haya vida... "nunca es tarde si la dicha es buena". Así que ahí voy, sin prisa pero sin pausa, ni temprano ni tarde, sólo a tiempo.

Shalom

Seguramente viste que el otro día escuché esa canción que me trae tantos recuerdos, tú estabas al frente de ellos. Después de escasos minutos la voz de "El Puma" se apagó pero yo seguí instalada un buen rato en ese pasado que construye lo que soy. En esencia no he cambiado y tampoco soy la misma... sabrás que... tiré la papa de mi boca, lo dramático y lo cursi no se me ha quitado, al contrario, me ha aumentado, el tornillo que me falta no lo he remplazado, sigo resultando insoportable al enojarme... Y aquí estoy; sí, me siento muy contenta por motivos diversos. Continúo reclamando tu respuesta a esas preguntas con las que te he bombardeado últimamente, por favor contesta, si deseas puedes valerte de la música, de la naturaleza, del sueño... exprésate como prefieras pero no guardes silencio. Estaré receptiva.
Estás presente en mi vida. Digo con cariño para ti: Shalom.

miércoles, 16 de junio de 2010

Pasos de vida

Aquí estoy, dando pasos constantes, decisivos, importantes... camino acompañada de la ilusión y de un sueño, aquel que ha sufrido modificaciones, retrasos, golpes, aquel que ha tenido que soportar mis miedos, mis dudas, mis múltiples preguntas, aquel que no se ha dado por vencido ante voces externas e internas... y ahora no sólo sigue en pie sino que también me sostiene, me da fuerza, me impulsa; hoy es preciso agradecerle.
Mi tiempo es éste y no estoy sola. Que la vida descargue sobre mí la salud, la abundancia, el amor, la alegría... "Lo más importante de vivir es la vida". Estoy dando pasos de vida.

Se cerró la puerta

Te acercas cuando deseas obtener un beneficio, te alejas cuando ya has encontrado aquello que buscabas, así sucede, vienes y vas, no siempre estás... estoy cansada. Cuando vuelvas encontrarás la puerta cerrada porque has olvidado la reciprocidad y para mí ésta forma parte de la dignidad.
Lealtad no te escondas, déjate sentir.