Así, de repente, en medio de una charla casual me preguntaron lo siguiente: "¿Qué opinas de la enfermedad?", menos mal que otra persona interrumpió justo a tiempo para hablar de la Selección Mexicana y su desempeño en el Mundial, librándome así de responder y adentrarme en terrenos pantanosos.
Sin embargo, horas después me han dado ganas de hablar y quizá quien me cuestionó pasee pronto por este blog encontrando mi respuesta.
Eso sí, ya tuve tiempo de pensar al respecto y tal vez eso ha restado espontaneidad a mi opinión pero prometo, querido lector, que lo digo desde dentro.
Pienso que la enfermedad recién se acerca, cambia la rutina y altera la vida, por lo menos al principio es un trago amargo para el que la padece y para quien(es) está cerca, y es que lo desconocido asusta; pero después, el enfermo puede armarse de información (aunque tistemente no en todos los casos), conocer lo que tiene, saber qué hacer al respecto, y en caso de que no exista la cura, aprender a vivir con ello.
Estoy de acuerdo en que la actitud en este proceso juega un papel sumamente importante, de ella depende que uno se hunda, se mantenga a flote o salga airoso de dicho evento. Existen estudios que afirman que una actitud positiva genera defensas en el cuerpo aunmentado las probabilidades de control y/o sanación. Se afirma también que la mente es capaz de lograr cosas sorprendentes; a mí me gusta creerlo, aunque sé que no es fácil hacerlo.
Así mismo, hay quien dice que toda enfermedad tiene una raíz emocional, yo...
Creo que la enfermedad nos recuerda que estamos aquí de manera momentánea.
Mencionar lo anterior me causa cierta incomodidad porque... cuando gozo de la libertad que regala sentirse saludable, en ocasiones, me freno por miedos infundados, me limito con barreras mentales que impiden aprovechar al máximo mis capacidades, mi potencial; incluso he dejado de mostrar mis sentimientos en el momento indicado por falta de valentía, por miedo al rechazo, por evitar sentirme expuesta... como si olvidara que la vida es hoy y mañana no se sabe. Por favor no se me juzgue de cobarde, intento disfrutar de la vida a cada instante, valoro esos pequeños detalles que hacen de este andar algo grande pero no dejo de ser humana.
Este tema de la enfermedad da para mucho más... pero yo aquí me detengo. Si alguien desea decir algo sobre ésto, no dude en hacerlo.
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