A pesar del arduo trabajo que supone llegar a esa meta (que sólo tú y yo conocemos), nunca dudé de la existencia de la luz que anuncia que se ha cumplido el objetivo; hasta ahora... que la profundidad del pozo no permite siquiera vislumbrar la salida. Se me escurre la confianza, se me acaba la esperanza. Este viento me tiene cansada... ni el esfuerzo ni el empeño han logrado hilvanar las roturas, los huecos se manifiestan todos los días. ¿Qué tienes tú que decir al respecto?
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